lunes, 28 de diciembre de 2009

09 en citas de diario.


“No tengo en casa, o en mis libros, en cajitas, no tengo en ninguna pequeña pared, no tengo en ningún lado, algún recuerdo de él. Y sin embargo lo recuerdo, de todos modos mi cuerpo siempre tan pegadito al alma y tan alejado del espíritu, lo piensa.”(24-03-09)


“No quiero escribir de él, ni de su nombre, ni de su risa aterradora, o sus ojos de bolincha. Ni de que es el dueño de un humor cínico e irónico, pero libre y humano. No quiero escribir en esto que al parecer habla de mi, pero de mi no dice nada; que sus manos son perfectas, que me asustan.” (02-07-09)

“Vi sus ojos, ellos me vieron, sus ojos grandes, llenos de años de los que no podré saber jamás, sus ojos que me desterraron, así de fácil, ya no pertenezco a ningún sitio, a ninguna tierra, a ningún país, porque él me desterró…sus abrumadores ojos, me quemaron el pecho.” (28-09-09)


“… voy a amar su vida por todo lo que es y representa, por toda la pasión que me hace sentir, por todo lo que sueña y transmite, lo voy a amar solo cuándo lo vea y lo piense y lo escuche y lo viva y lo aprenda y lo consuma, el resto del tiempo, seré solo “un hongo.” (AdSE)” (05-10-09)

“Me dieron ganas de soñar, con el día en que sienta mi corazón tan cansado, que el suyo lo encuentre digno de él, de pensar en el día que no lo voy a sentir lejos, como en mundos aparte…”(19-10-09)


“…eso soy, solo una Amelie, sentada, soñando, enviando señales desde una ventana, gritando casi audiblemente, con palpitaciones perseverantes, casi algo sin vida, que insiste en no dejarse morir. Hoy puedo explotar, la pasión se contiene en mi pecho, como el agua de una presa, es por eso que palpita y palpita y palpita…[” (29-10-09)

“…la estructura detrás de mis ojos hasta el día de hoy ha sido real solamente para mi, mecanismos perfectos fabricados por generaciones y generaciones un método científico que durante años ha buscado su perfección, para alcanzar un “molde vivendis” perfecto o tranquilo o ideal o controlable…” (09-11-09, 00:03)

“Que extraña esta noche que nos separa, estoy detenida en medio de ella, que extrañas van a ser las noches siguientes, que Ud. ya no esté ni siquiera en la espera. Van a ser de nuevo como la colección de imágenes confusas en un sueño. Qué extraño que va ha ser en adelante vivir lejos de Ud., va a ser mucho más dolorosa la muerte esta, tan lenta, que extraño que es hablar de Ud., que extraño.”(11-11-09)


“… se ha vuelto difícil respirar, los sueños bajo mi cobija no han hecho más que oprimir mi pecho y los segundos que están justo antes de abrir mis ojos, colocan polvo en mi nariz y cuándo recuerdo que en esta cama, durante esta mañana, bajo estas cobijas, permanece una condenada a muerte, se me antoja cruel la lentitud del proceso, quisiera matarme ya… supe cuándo lo vi que él era eso, que se sueña en la cabeza con tanta timidez, que ni yo misma sabía que existía un producto tan obscuro en ella y que aunque maléfico, hoy se vuelve el punto de referencia para mis pasiones, nada inferior a su adictiva maldad será merecedor de mis pasiones, ni de mis manos, ni de mi mente… mañana por puro amor voy a callar mis palabras delirantes, voy a amarrar mi mano a los tendones, voy a encerrar mi espíritu en un frasco. Mañana por puro amor voy a congelar mis ojos y a soportar sin quejas el puñal que clavé en mi pecho…mañana voy a amarlo cuándo la frialdad de mi voz roce su duro oído, mañana voy a amar de verdad por primera vez, mañana, ¿porqué tarda tanto en acabar la noche? Aún es temprano y yo… yo me muero mañana.” (15-11-09)

“Que se me vengan enzima todos los años, yo ya los envejecí, aún antes de que llegaran, espero que él no se difumine nunca, espero que mi pasión no se acabe…” (20-11-09)


“…está él allí, en su escritorio, plantado en mi cabeza, que lo recuerda o mejor dicho, que no lo olvida… esto que yo sentí por él, a lo que no le pondré amor ni cariño, porque esas son ya palabras muy llanas triviales y gastadas, yo prefiero no nombrar lo innombrable, prefiero callar en nombre de la explosión de pensamientos y razones locas que me persiguen… jamás sería posible que alguien como él exista, porque si el existe, entonces la que no existe soy yo, no puedo existir, no podemos estar ambos, al mismo tiempo, en el mismo lugar, per completamente lejos, no se puede…” (02-12-09)

“se perdió mi casa, ya no tengo raíces ni tierra para asirme a ella…Me voy a dormir, pero ya sé con que voy a soñar, aunque al día siguiente a pesar de la sed y del frío, no tenga imágenes precisas, yo ya sé, voy a dormir y el aún sigue ahí.” (05-12-09)

daf.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Blanca navidad!! ;)




ok! no piensen (si es que alguien lee esto a lo que me he atrevido a llamar blog) que odio la navidad, es solo que me parece que está dotado de más romanticismo del que merece, maquillado para promover una imagen de paz y amor que vende bien; lo que está bajo el maquillaje ya todos lo conocemos a pesar de lo bien que al menos aca (CR) saben (y algunas veces sabemos) disimular.
El video lo encontré en éste blog
y simplemente, me encantó!!

http://cinicoyo.blogspot.com/

sábado, 12 de diciembre de 2009

Matarlo todo


Luego, ayer, que pensaba, me dije, que irremediablemente yo te amaba mucho y que ese vino que brota de vos, me gusta (claro, como todas las cosas que nos restringen, me gusta y mucho) y que yo podría, por el resto de lo que sea que me toque vivir, olvidarme de la tierra que me parió y desterrar de mi las manos que me formaron, desembarazarme de toda una vida pasada y quedar huérfana en este mundo de todo y de nada y empezar a ser naturalmente yo y solo yo y matarlo a todo, incluso matar a Dios, porque me gusta tu tierra y tu mundo, en el que no existe tierra y mucho menos un mundo y mucho menos un Dios.

Y que yo debería ser valiente, mala y maldita para alimentarme de razones y verdades menos falsas que las mías, ser valiente para saber y para conocer.Yo quisiera tener el valor para entrar a vivir donde vives, yo quisiera tener la mano negra, obscura, fría y dura para matarlo todo y a todos y sentirme libre y sentirme como tus manos.
Yo quisiera ser valiente para ver tus ojos mientras termina mi vida, ¡que perfecta vida hacia la muerte!
(imagen : Ismael T.G.)

domingo, 29 de noviembre de 2009


Maldito ruido que no nos permite escuchar el silencio


Pero ¿por qué maldito y por qué silencio? Acaso… ¿alguien alguna vez supo realmente que es eso que sin conocerlo lo llamamos silencio? ¿Será su voz abrumadora, tenue, será impetuosa o simplemente deliciosa?

Maldito ruido que no nos deja escuchar la entonación de eso que alguien decidió llamar así…silencio.


Pero ¿por qué juzgar de malditos a los sonidos que no consienten que deleitemos la presencia del silencio? No deberíamos alabarlos porque son una señal de que aun respiramos y somos parte de este contradictorio mundo, es decir que su presencia en nuestra existencia son una señal de vida, de que estamos distantes pero juntos.

Si es así, los llamaré perversos, bestiales

¡Malditos sonidos! que no me dejan conocer el silencio de mi alma, de la tuya, de la extraña pero calida unión de nuestros crepúsculos.

Porque es ahí en el silencio de esa unión donde esta el inicio y el fin, el frío y el calor, la luz y la oscuridad ¿de qué? Solo tú y yo lo sabemos


No escuchar ni la más delicada onda de sonido, ni un suspiro, ni un respiro, simplemente escuchar a la NADA.

Maldito ruido, malditas voces, malditos pensamientos, malditos fueros internos

¿Escuchar a la nada? Que estupidez, que circunstancia tan vacía, tan sin alma, tan sin espíritu, quizás me dirías. Pero espera, mi en este instante esencia paralela, no te confundas, escuchar a la nada…sí a la nada. Piénsalo de nuevo, cuando dices la nada, esa nada la refieres a algo y ese algo si lo piensas… lo es todo.

Escuchar a la nada nos llevaría entonces a sentirlo todo. No escuchar un suspiro, sino sentirlo, no escuchar un respiro sino vivirlo, no escucharte, sino hallarte, no escucharte sino interiorizarte.


¿Acaso existe algo mas placentero, acaso existe una situación al menos similar con la capacidad de desequilibrar cada célula y molécula de mi organismo, que me incite a querer morir y así llegar de nuevo al desconcierto enigmáticamente complaciente de ese momento?


¿Quién dijo que solo con los oídos se podía escuchar? Si cuando tu alma me habla son mis ojos los que la escuchan, si mis manos son más diestras para escuchar al ser que se esconde bajo tu piel, si resulta más sencillo para mi boca reconocer la voz de tu corazón herido, envenenado, espontáneo, agitado, afable, que peregrinamente se acopla con el mió

¿Acaso con tus oídos escucharías lo que mis ojos te rebelan y mis manos te confirman?


Escuchar a la nada, pero sentir y ser parte del todo; de nuestro todo.

Déjame no escucharte, sino sentirte

Entreguémonos al incógnito y casi intocable silencio, y maldice junto a mi en una eterna sonata a los perversos sonidos que se oponen a que tu y yo nos encontremos.



Maldito ruido, sí maldito que no nos ha concedido el silencio y con ello la llave para abrir el cerrojo de nuestro inmortal encuentro.



Maldice junto a mi en una eterna sonata a los perversos sonidos que se oponen a que tu y yo nos hallemos en el vació del mundo, pero en el todo de nuestro tan lejano, inaccesible e irónicamente concordante universo.



Maldice junto a mí en una eterna sonata a los perversos sonidos que se oponen a que tu y yo nos encontremos en la nada



No escucharte, sino hallarte



Mutilemos los sonidos y agudiza junto a mi, nuestros sentidos.


JACK BLACK. (SDV.)

martes, 3 de noviembre de 2009

¿Lo ves? yo también sueño con tus flores.


Habían flores en mis manos,
en una de ellas un ramo enorme,
con flores de todos los colores.

Habían flores en mis manos.

Puestas por un buen postor,
de buena alma,
con corazón claro, translucido,
típico, tranquilo.

Y en la otra mano,
también habían flores,
eran solo tres flores,
eran tuyas esas flores,
con olor a uva aquellas flores.

Tenían el mismo color,
las tres simples y sencillas flores,
y unas ramitas, decorando su decencia,
exaltando su humildad.

Y yo preferí, tus flores,
tus tres flores al bouquet,
porque aquel enorme ramo,
sincero y claro ramo,
nació seco, trizte ramo,
sin raíces, nació del viento.

En cambio, tus flores, tus tres flores,
tenían sabor a fermento,
y un solo color, llano y fuerte,
que tiñe, todo lo tiñe.

Tus flores quemaron mi mano
y se conjugaron conmigo,
tus flores no pretendieron,
tus flores eran muy tuyas.

En tus flores había exactamente lo que veía,
yo ame tus flores.

Que sueño hermoso,
me diste flores.

daf

martes, 27 de octubre de 2009

Ambos, la misma mañana color celeste humedo, en aquel día parecido al anterior, que se difumino con aquel mes, que a a su vez se camufló con aquellos años, escondidos en aquella epoca, y que se confundieron en aquellas vidas, decidieron sentarce en sus ventanas de marcos antiguos, de pinturas de colores que solo ellos conocen, con formas y texturas inventadas por sus manos; se sentaron y soñaron que no estaban solos en sus ventanas, se sentaron y soñaron con rosas y con risas y con sangre muy espeza, con polvo de hadas, pensaron cosas buenas, se elevaron por los aires, y con piedras en la calle y con flores, vivas o marchitas y soñaron y pensaron mientras seguían una hormiga, desde sus ventanas expectantes, soñando con la vida y con sus lluvias selectivas.

Ambos la misma mañana color celeste humedo, en aquel dìa, de aquel mes, de aquel año, de aquella epoca de aquellas vidas. Ambos soñaron en sus ventanas, en sus ciudades, los dos a la distancia, soñando con los sueños de alguien màs brotando cerca.


daf.

sábado, 17 de octubre de 2009

Wannabe

“Hoy por primera vez – pensó- nada es suficiente”, ella había visto como el tabaco que se consumía entre sus cenizos dedos caía sobre la tierra y desaparecía, mientras tanto ella contaba pertenencias, repasaba sueños, todos en fila, todos deshechos, destruidos, huecos.

La mezcla de carros y bocinas, la mezcla de aves y silbidos, la mezcla de soledad y paciencia, la mezcla de todo con todo y de nada con nada, esa insoportable persistencia al blanco, la estaba consumiendo hasta caer en tierra y sabía que habría de desaparecer, de diluirse y mimetizarse, sabía que había dejado de ser diferente, que ya no era tan única, tan volátil, ya no era tan hermosa, y pudo sentir el hielo en su garganta, tomó su pluma, impregno sobre el papel esencias sueltas de un hada perdida, se tragó una lagrima, puntualizó el momento, acto seguido, vivió el arte de dejar de existir.

daf.

sábado, 10 de octubre de 2009

HAAAA!!!



Hoy no tengo un borrador para esto que escribo, no lo pense, no fue inspirado por un momentillo de esos que nos hace pensar ratos de ratos hacerca de estupideces, de las que nos vamos a olvidar mañana cuándo nos suceda una nueva.

Lo que quiero es gritar que no tengo en la punta de la lengua nada interezante que escribir, nada profundo, nada logíco, nada bueno, y mucho menos productivo; pero quiero embarrar en esta hoja hasta lo ultimo que quede de mi, restregar las pocas palabras que se, hablarlo de una buena vez todo, y llanamente...terminarme de una vez por todas despúes del ultimo trazo... sin espectativas; que sea como un grito o como un paseo que se toma de repente, rapidamente y con dirección a todas partes para ver si así logro dividirme de lo que está dentro mio... talvez despues pensar como aquellos hombresillos en la imaginación de Amelie:


"Si Amélie prefería vivir en sus sueños y seguir siendo una chica introvertida, estaba en su derecho, ya que malograr su vida es para todo ser humano un derecho inalienable."

miércoles, 7 de octubre de 2009

Cirilo Ilusionismo


14 de agosto del 2008, día de sol con lluvia o de lluvia con sol, todo depende de que humor tenga hoy la vida; en la plaza de la cultura una madre da de comer a su hijo, su hijo a la vez alimenta a las palomas; las palomas pican el piso, están cansadas del maíz y de las palomitas, no hay de otra la consigna es comer o morir; no muy lejos de allí Cirilo Ilusionismo elige cuidadosamente su ropa.
Cirilo sabe que cada uno de los detalles que pesan sobre su vida, aun sus sueños por las noches, aun sus sueños a ojos abiertos en el día, cuentan en esa, a juicio propio, hermosa maqueta cotidiana, y para él mismo, etérea. ¿Sabes algo Cirilo? - se dijo frente al espejo- sos único, no cambiès. Estaba seguro que de sus pantalones grises y almidonados nadie se reiría y que las rayas negras de su camisa blanca y los cuadros blancos de su corbata roja, formaban un equilibrio perfecto con sus medias azules y su saco gris: nada muy chispeante, nada muy oscuro, sus sentimientos era perfectos en el anonimato, perfectos en su soledad.
Cirilo mira tras la montura de unos lentes, su reflejo en los zapatos – quizá muy limpios-pensó, pero no le importa, sabe que estas claridades son efímeras, si lo quisiera intentar de todos modos o con mucha mas razon, el brillo se iría, hace mucho Cirilo no cree en atardeceres eternos; ya no los recuerda.
Cirilo, hijo mediano de una familia de siete, vive en una pequeña casita, que recuerda mas bien la pulcritud de un palacio de cristal, de una casa de espejos, de una gota de agua; ningún rincón de su casa se parecería a aquella en la que creció, donde paso toda su infancia escondido en los rincones, detestando el trato de niño, Cirilo siempre fue muy adulto para su edad, creció tanto que ya no necesitaba jugar, nunca se aprendió las reglas, nunca quiso; tenia las propias, únicas y claras.
Fue doña Milìca, su mamá y su consejera, el recuerdo más tierno de aquellos días, ella sí lo conocía, ella sí lo comprendía. A diferencia de su padre, al que debía recordar cada vez que se miraba en el espejo, recordaba su piel blanca y cetrina, sus ojos oscuros y fríos, sus dedos delgados nudosos y acusadores, sus pequeñas orejas rojas por la ira, sus labios delgados fruncidos tanto como su seño, su nariz curva, lista para picarle un ojo a cualquiera que lo rete. Tenia Cirilo que conformarse con tener el pelo de su madre, pelo rizo, cambiante, voluble, impredecible; a pesar de ser el pelo de su madre, insoportable, era además Cirilo el dueño de una pequeña colección de pringuitos de pintura, de lunares en la cara, sonríe al mirarlos, se detiene debe volver al trabajo…
…Mientras tanto en el parque central de San José, una monja contempla la iglesia, se compara con ella, espera a su esposo; no muy lejos de allí en un barrio capitalino una niña vive los tres minutos mas largos de su vida, las campanas de una iglesia de pueblo repican, acto seguido un alma suspira, un espíritu habla y abandonan juntos un cuerpo…ya no lo necesitan…
… Cirilo llega a su destino, se mira las manos, comprende alguna cosa que había olvidado; mira los rostros confundidos de su publico, sonríe, se debate entre la burla y la ironía, el desprecio o la felicidad, quizás eso es lo de menos, Cirilo simplemente lucha por mantener su hermetismo, es esencial, le permite estar vivo,
Sabe que sus receptores lo ven, lo escuchan, lo respetan, de ninguna manera Cirilo permitiría una perdida de poder, debía colocar candado a todo. Al volver de su “lapsus” se percata de la oscuridad de su mirada, inmediato sonríe, su mirada aun es oscura, entonces vino a su, mente lo que se decía siempre - “las personas conocen al mundo por los ojos, del mismo modo el mundo te llega a conocer”
Y así Cirilo nunca volvió a mirar otros ojos, en ocasiones hasta los suyos daban miedo, no sabremos si fue su infancia o la ausencia de ella, no sabremos si fue su padre o el clima o la vida, no sabremos si fuimos todos los culpables de esta fábrica de CIRILOS…
daf.

martes, 29 de septiembre de 2009

Mi Hormiga, Mi Cielo.


Era hace una vez, en un pueblito muy pequeño, donde vivía una hormiga, bajo una choza de paja, sostenida por tres palitos, sobre una tierra muy seca; un enorme cielo azul, profundo y oscuro del cual para alivio de esta hormiga amiga de ustedes, se anegaba en estrellas de cuando en cuando, que la hacían amar la naturaleza de aquel cielo, que aunque oscuro y muy profundo, se sacaba ternura de los tendones y fabricaba estrellas, para que el pueblo abajo, las pudiera ver; porque claro, en aquel pueblito habitaban árboles, robustos, verdes, con raíces hermosas, flores grandes que se cuajaban en rocío y que cambiaban de color todos los días. Y el profundo y oscuro cielo azul, se sentía muy orgulloso de poder mostrarles tantas estrellas a tan graciosas creaturas.

La hormiga entonces, se sentía muy afortunada, porque de todos los lugares del planeta que haya podido escoger para poner su choza de paja, sobre tres palitos, escogió aquel rincón seco, en aquel pueblito, donde siempre podría observar, agazapada en una esquina y extasiada por el azul oscuro y profundo de aquel cielo, las estrellas fugaces que de vez en vez caían y ya no la dejaban ver nada más, ¡ha! Pero aunque no lo crean a nuestra muy tímida hormiga no se le antojaba hacerlo.
Todas esas noches, el cielo cubría todo el pueblo. Todas esas noches la hormiga gustaba de adorar el cielo, de concentrarse entrecerrando los ojos, y apretando los puños, para sumergirse directamente, ¡en el interior del azul ese!, tan profundo y oscuro, a veces lo lograba y entraba, pero duraba mucho tiempo encontrando la salida de regreso, y a veces, no podía siquiera rozarlo.
El cielo Majestuoso, se hacia más azul y más oscuro y más profundo con el paso de las noches, con el impasible avance de las lunas. No daba cuenta de que en el pueblo, bajo una de las basuritas, vivía una exploradora, que había echo de él, su trabajo más brillante.

Y así, noche a noche, luna a luna, la hormiga de esta historia, (que mas es un como chisme, pero que yo me voy a atrever a decirle cuento); se alimenta de azul, de oscuro, de profundo, de estrellas, pero sobre todo de cielo, de indiferente cielo.
daf

sábado, 26 de septiembre de 2009

Entre las certezas de no ser nada, ni un recuerdo.

"... tu no podías darte cuenta, no podías prestarme más atención que a la cuerda de tu reloj, que en la oscuridad de tu bolsillo va contando pacientemente las horas; que te acompaña a todas partes con sus imperseptibles latidos, semejantes a los del corazòn y al que solo muy de cuando en cuando lanzas una ojeada entre millones de segundos."

Carta de una Desconocida, Stefan Zweig.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Hoy, Mañana, ¿siempre?


Y puedo, en definitiva, jurar por todo lo que se (que no es nada en absoluto).

Puedo jurar por toda mi nada(que es lo unico que tuve, lo unico que tengo, seguramente, lo unico que tendre).

Que todo lo que conozco al final siempre ( por suerte o para mi tristeza) termina bajo el velo, de lo que por costumbre he aprendido a sentir.
daf

viernes, 18 de septiembre de 2009

Ensayo que no lo parece, de un cuento de hadas, que ya no tiene más campanitas


Es lógico que aquella mañana, no pensó, no quería pensar y no es que fuera su costumbre, el solamente se dejo llevar una vez aquel día. Y aun si lo hubiese pensado, el sabia, que quizá, era inevitable; si es que desde el primer momento en el que se le acercó, supo que existia algo en ella que no era compatible con su vida y era precisamente ese “algo” el que se había encargado de unirlos en aquel abrazo, que a juicio de una de las partes, hasta el día de hoy nunca fue nada más que solo eterno. ¿Y qué tiene de malo que él se dejara alcanzar de aquella manera tan absurdamente blanca? , el no lo pidió; si se rompió algún corazón, en realidad y usando su lógica, de verdad no fue su culpa.
Sí, es muy cierto, es verdad, tomo todo el cariño solo por capricho. Sabía muy bien que su conciencia escapo de su cuerpo durante aquellas horas, que su espíritu y alma cambiaron por un extraño momento y así fue y así será y de esta manera quedo grabado en su corazón, para siempre. Si llegara a tomar su mano hoy nuevamente, podría sentirlo, podría al menos recordarlo, podría ser él y otro al mismo tiempo, sería un niño y seria un adulto en un mismo cuerpo, alcanzaría a escuchar al viento a sentir el olor a agua, el olor a mar, el sabor a cielo; solo, por el recuerdo de un beso. Se equivocó, a pesar de las apariencias, el sabe que lo sabe, pero la tradición es negarlo y las tradiciones se aceptan, si decide no hacerlo, deberá cambiar su vida perfecta y volverla imperfecta; quizá el no logra entender porque, y es así como necesariamente trata de hacer espacio dentro de su cabeza, los recién llegados pensamientos lo exigen. De este modo mejor camina, camina y no flota, camina y no corre, camina porque no quiere perderse entre su estupidez, no quiere sentirse idiota; no lo quiere y por eso camina.


Cada día, luego de tomar su posición de trabajo en su escritorio grisáceo café, luego de organizar sus ideas y de colocar sus manos con pobre precisión en su pluma azul de punta gruesa acostumbrada a materializar agudas ideas, mira de reojo directamente hacia la otra esquina de la habitación, y exactamente allí esta ella, diez mil veces la ha visto desde entonces, diez mil veces le hablo de plástico y papel, de enormes abismos de tierra, de cajitas llenas de cosas que realmente no existen, no existen y francamente, entre ellos no importan, no cuentan. No se vale en este extraño mundo preguntarse nada, el sabe que vive en esta burbuja sin saber porque lo hace y sabe muy bien que no tiene la menor de las ideas del por qué no vive solo en ella. No se vale aclarar dudas, están vedadas las ideologías, los pensamientos radicales, lo cierto es que ninguno de los dos quiere saber cuánto duele darse cuenta, de lo que sea que deben darse cuenta, lo que sucede es que esta burbuja es única en su especie, porque no es translucida, es completamente negra, no se ve para adentro y ninguno de los dos se ha atrevido a ver hacia afuera.


El héroe de nuestra historia, olvidándolo todo tomo una pequeña maleta y empaco todo lo que hasta esa mañana estaba tan a gusto en su habitación, pero todo lo que hasta esa mañana había sido una colosal montaña; desde él mismo, hasta aquellas molestas apariencias ,que siempre, parecían fabricadas de barro, sus prejuicios y buena parte de sus miedos, el lo sabia claramente, entendía perfectamente lo que hacía y no le importó, al fin aquella mañana tan naranja, no le importó. Una vez que hubo terminado el exhaustivo ejercicio de renunciar a si mismo solo para encontrarse otra vez, decidió cerrar la puerta. Cuando supo cautivos todos sus pensamientos, que no tenían nada de antiguos, pero si mucho de viejos, caminó por aquella callecita con piedras, sobre aquellas piedras abrigadas por musgo, bajo aquel cielo, anegado en colores impalpables, de los que aun hoy día nadie sabe, de los que mañana solo él sabrá. Caminó para encontrarla a Ella exactamente en el lugar donde finalizan las piedritas, donde inician caminos nuevos, raros, pero muy nuevos; para levantar su mano, estirar sus dedos y apretar con fuerza aquellos deditos que extrañaba siempre que quería extrañar algo, quería colocar en su mirada los ojos negros que tanto tiempo atrás lo despertaron por las noches, encontrar en ellos el sabor de una sonrisa asomándose a la comisura de sus labios y no frenarla porque él, sus labios, su risa, al final de aquel camino fueron, son y serán libres. Alrededor el eco de mundos que caen sobre ellos que seguro son como murmullos, el cosmos de lo restante no existe más. Tenía la certeza de llegar a Ella y llegar a sí mismo.


Nuestro héroe quería el mundo en sus manos y el mundo era ella, pero no importa que tanto lo quisiera, cuando abrió los ojos sobre aquella almohada fría y sintió otra vez sus manos de nuevo vacías, al punto secas, tratando de palparlo todo pero sin lograr alcanzar nada, el nudo en la garganta le dijo otra vez aquella como tantas otras madrugadas – sos lo que debes ser – y no pensó más en sus sueños insoñables, en dos corazones tan similares, ni en esa otra vida que siempre se antojó más verdadera que esta, tan fácil de ver por el simplón más cualquiera, tan dura de vivir por nuestro soñador innato. Es así como apretando los parpados para no dejar entrar la luz, cerrando muy fuerte sus manos, para que no anhelen más y encorvando su espalda, protegiendo el corazón decidió tener para siempre los pies pegaditos al suelo; las estrellas implican sangre, implican fuego, conllevan cambio y el cambio, miedo. Así que en ocasiones de vez en vez su corazón despliega blancas alas que hacen sombras sobre su vida, y él las pellizca, las pellizca muy fuerte, para que les duela y no se eleven. Toma como siempre su alma y camina muy despacio sobre todo lo que “es” tan materia, logra olvidar todos los días el niño que llegó a ser, logra olvidarla a ella y sobre su cuerpo predecible el peso de sonreír, sin importar lo que dicten las briznitas del mes, le enloquecen el espíritu y le dan cordura a la vez.



daf

sábado, 21 de marzo de 2009

A PESAR DE QUE EL TIEMPO..


YO TAMBIEN TE ESCRIBO, AUNQUE VOS NO ME LEAS, MI ALMA TE ESCRIBE A GRITOS, TODOS LOS DIAS, TE ESCRIBE SIN LETRAS, O CON ELLAS, ESCRIBE A TU NOMBRE O SOLO A TU ESPIRITU, TE ESCRIBE SABIENDO QUE LO HACE Y TAMBIEN CUÁNDO NO SE ENTERA, TE HE ESCRITO TODA MI VIDA, TODA ENTERA,TE HE ESCRITO Y MIS PALABRAS AUN SON MUDAS, PERO TE HE ESCRITO PINTURAS Y COLORES, SABORES DE MIL POEMAS, TE HE ESCRITO HACERCA DEL SABOR DEL CIELO Y DEL OLOR A MAR YO TE HE ESCRITO DEL IRIS DE TODO LO QUE A SIMPLE VISTA PARECE IMPOSIBLE, POR MI ALMA QUE HOY SE, QUE TE HE ESCRITO!!!TE LO JURO!!
PARECE QUE TE HE ESCRITO COSAS Q JAMAS PODRAS LEER, QUE BUENO, PORQUE TENÍA MIEDO DE QUE LAS FUECES A OLVIDAR!!!
daf

sábado, 31 de enero de 2009

Propositos


¿Cual diferencia existe entre nosotros, quienes gozamos de todo lo q puede gozar un ser humano y las personas q nada tienen?
Pues yo creo q ninguna y q presisamente por ese motivo se vive el hoy con pasion pura, sin pensar en mañana, ni siquiera deberiamos pensar en el siguiente minuto, solo en este precioso instante, este pequeñito intervalo de tiempo, esta Poderoza oportunidad.
Es por este motivo que mi desicion,es ahora mismo, cerrar los ojos y amar profundamente.

martes, 20 de enero de 2009

HEY!!


No pretendo en el mas utopico de mis sueños, que alguien llegue leerme, porque aquello equivaldria más que solo saber interpretar todos estos signos de manera literal, leerme implica dejar de ver el mundo con cara de criticos de vidas, con ojos de querer enseñar, implica solo sentir, leerme, solamente leerme, involucra muchos sueños y fe. Para leerme vos necesitas lo que yo necesito para leerte a vos.