
Pero, como es usual cuando amo hasta llegar a ser muda, voy a tener que esperar de nuevo y para siempre, porque es el destino al que me toca llegar, o mejor dicho, del puerto del que nunca saldré y saldran todos menos yo.
Y así aquella persona en su puerto y yo en el mío. Ambas con siglos de ser antiguas. esperaremos un rato más (o esperamos).... ya casi, no falta mucho...
daf.
nota: son las 12:45 de la madrugada, creo que tengo fiebre y este post es producto de un par de mis delirios y desvelos, dificilmente, susceptible a ser entendido.
