jueves, 22 de marzo de 2012

Perla, El camaron coctelero.



"Camaron que se duerme..."


Perlita nació en las costas del pacífico de algún país en América, las mañanas eran profundamente soleadas cerca de aquellas playas y esto hacia fácil que sus aguas calentitas cobijaran su nacimiento. Todavía se acuerda de una tarde, aquella tarde, esa tarde, la tarde que decidió alejarse del grupo, las corrientes la alejaron un poquito y ella se dejó llevar, era una corriente fresca y ajena. Se abandonó en lo desconocido, se dejó consumir por el azul. Todavía hoy recordando las cosquillas en su cuerpo, se estremece aterradoramente. Ella recuerda siempre, pero esta vez cerrando los ojos- “quizá me duela menos”- decía un segundo antes de morir ahogada en limón, soda, chile, cebolla, culantro y sal al gusto.

daf.


jueves, 15 de marzo de 2012

Pasar el tiempo






Que pase tanto tiempo por mis hombros, y tantos pensamientos sobre los tuyos. Volverme loca, nada más que contigo y que te puedas volver loco, nada más que conmigo.




Y que seas el último ser humano que me vea con vida, por esa capacidad tuya, de verme cuando me miras.


Añejarnos con los colores, acostumbrarnos a estos matices, a estos sabores, a estos rumores de guerra; de que es fácil la vida, si te puedo escuchar recitando poesía, de que apasiona si puedo tener en tus ideas la refutación de las mías, de que es infinita, si en silencio, lado a lado, treinta minutos después, apenas inicia la conversación.




daf.


todas la imagenes UP.

martes, 13 de marzo de 2012



Definitivamente debo recordarlo, el motivo es el siguiente; no forma parte ud de mi vida, no hay de su esencia nada que yo necesite para mi, pero (y aquí debo sonrier), a veces mi camino se cruza con sus recuerdos o sus recuerdos me empujan del camino. Debo "muchacho pintor", recordarlo y reír y hacer silencio.






daf.

lunes, 12 de marzo de 2012

Lunes



Pasan graciosas las mañanas de los lunes, pasan rápido y con frío, pasan ocupadas, resentidas. “Clacleando” en mi tímpano con taconcitos de madera. Desordenadas mañanitas, todas llenas de palpitaciones, que inquietantes mueven el pulso, los pulsos, mi pulso. Coquetas mañanitas que rechazan todo lo que les puedo dar, lo que quiero darles, no aceptan nada mientras no estés en ellas.






daf.