domingo, 22 de septiembre de 2013

Otro cuento, otro verso, otra prosa.

Y las ideas caminan y se transforman y crecen y necesitan cambiar. Quieren nacer frescas y adaptarse, a mi, a él, a todo. Y ya llegará el momento en el que podrán pulular, pero ya ven, tan graciosas que son ellas primero necesita crecer. Gracias a los pintores, a los obscuros cielos a los bonitos rincones, después de casi 4 años, ya no tengo la necesidad de gritar que no me molesten y si siguiera tratando de sacar de mi algún otro grito, el grito sería seco, sin colores y no admito la falta de pasión en mis gritos. A quienes me hayan leído a veces y a quien llegue a ésta entrada muchas gracias.

Nos vemos en otro cuento, en otro verso, en otra prosa.

martes, 7 de mayo de 2013

Grité


Lo que quiero es gritar, gritarte  a vos por aparecer como siempre tarde, en la foto siempre tarde, en  los versos siempre al final. Gritarme a mí, por no poder contenerme, gritarle a todos por no dejar que me pare a verte. Gritar apasionadamente y hasta perder toda la energía, gritar no importa qué,  gritar la imposibilidad de amarte. Gritarte mi odio y que te dé duro, certero y de frente mi reproche obstinado. Gritar hasta ya no poder más y que te vayas con el último grito de mí, tu risa de mi, tu gesto serio de mi. Gritar hasta que el  pensamiento de vos ya no pueda tocarme.



daf.

jueves, 18 de abril de 2013

Vigilia.

Y Marta de nuevo se desveló en el corredor de su casa bajo la luz del tendido eléctrico que se reflejaba entre las tablas de la madera, con los pies flotando, rozando con la punta de los dedos el polvo del suelo, esperando que llegara el telegrama mientras su pelo era mecido hacia atrás por un viento seductor. Pero como dijo el poeta, no llegó o llegó muy tarde...

daf.


Nota: Siento no haber dado el link de la imagen, 
no recuerdo de donde la saqué, ni quien fue el genio que la dibujó.

martes, 19 de marzo de 2013

"Callosidad"



Una vez más, frente a una hoja en blanco se le antojó, como a veces se le antojaba, maldecir terriblemente a quien sería su amor o a quienes serian sus amores, y no le valió el recuerdo de su piel o de sus pieles, ni el dejo salado que estaba ahí aún en su boca, las esquinas de todas las caricias que estaban raspando su memoria tampoco valían, valía ese momento, esa soledad apestosa, ese olor a carne húmeda, el sonido del alfiler que cayo y que escuchó porque no había nadie para impedírselo, cayo y el sonido se fue y ella quedó.

daf.

sábado, 23 de febrero de 2013

El hogar


Lo que quiero es que encuentres color en mi amistad y que se convierta en guarida tuya mi risa, mis chistes y ocurrencias. Que cuando pienses en hogar, que cuando pienses en volver, pienses en mi mano.

Y que te vayas, no importa dónde, a salvar al mundo como quieres, pero que en la noche antes de dormir, con el suelo de colchón,  una piedra de almohada y el cielo de cobija, la necesidad de estar en casa te recuerde mi atrevimiento y que me lancé enfrente tuyo y contigo, para no dejarnos pegados en una esquina.

Que cuando añores, amigo del alma,  en el lienzo de tu añoranza estén mis mejillas, mis colochos.

No en toda la semblanza, sólo en las partes más tuyas.

daf.