Te juro que no te quiero esperar,sobre todo te juro que no te estoy esperando,
no podría yo traicionarme de esa manera,
mis tendones no resisten tanta fuerza de gravedad.
Ni aunque el tiempo pase despacio,
ni aunque los movimientos de todas mis cuestiones
caminen lento al lado de tus cuestiones.
Ya sabes, ya te lo dije, no te estoy esperando.
Aunque en ocasiones mis pasos dieran señales de seguirte,
ni aun ese día, no te atrevas a pensar que yo te espero.
Tu regreso no detendrá los giros que yo misma le daré al mundo con mis pies,
si no regresas entonces no me veras mordiendo esta vida como se me antoje.
Para esperarte están, éste cielo, éstas aguas, éstos vientos, no yo.
Si alguna vez regresas y entonces me encuentras sentada por estos lugares nuestros,
leyendo nuestros libros, consumiendo de nuestros pensamientos,
y si mi mano urgiera la tuya y mi oído urgiera tu pecho,
si regresas y me encuentras en este estado, no creas, ni aun por lo que ves, que te estaba esperando.
Antes pues que me partan eternamente tus espacios vacios,
nunca lo hice y no lo volveré a hacer.
daf.

