Y las ideas caminan y se transforman y crecen y necesitan cambiar. Quieren nacer frescas y adaptarse, a mi, a él, a todo. Y ya llegará el momento en el que podrán pulular, pero ya ven, tan graciosas que son ellas primero necesita crecer. Gracias a los pintores, a los obscuros cielos a los bonitos rincones, después de casi 4 años, ya no tengo la necesidad de gritar que no me molesten y si siguiera tratando de sacar de mi algún otro grito, el grito sería seco, sin colores y no admito la falta de pasión en mis gritos. A quienes me hayan leído a veces y a quien llegue a ésta entrada muchas gracias.Nos vemos en otro cuento, en otro verso, en otra prosa.





