


Que pase tanto tiempo por mis hombros, y tantos pensamientos sobre los tuyos. Volverme loca, nada más que contigo y que te puedas volver loco, nada más que conmigo.
Y que seas el último ser humano que me vea con vida, por esa capacidad tuya, de verme cuando me miras.
Añejarnos con los colores, acostumbrarnos a estos matices, a estos sabores, a estos rumores de guerra; de que es fácil la vida, si te puedo escuchar recitando poesía, de que apasiona si puedo tener en tus ideas la refutación de las mías, de que es infinita, si en silencio, lado a lado, treinta minutos después, apenas inicia la conversación.
daf.
todas la imagenes UP.
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